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Entrevista con Jose Castañeda Imprimir E-Mail
escrito por Ministerios Verbo   
jueves, 12 de abril de 2007
  1. ¿Qué es la oración? Es una conversación abierta y sincera con nuestro Padre, con nuestro amigo Jesús. Es el medio más seguro para tocar la eternidad y sentir el amor de Dios y su paz que sobrepasa todo entendimiento. Le hablamos a Dios y El nos habla, por la respuesta a nuestras peticiones sabemos que siempre nos oye.
  2. ¿Por qué orar? Por medio de la oración nos convertimos en hijos de Dios al aceptar a Cristo Jesús como Señor de nuestra vida. Nuestra naturaleza ahora es nueva, como hijos necesitamos hablar con Dios y tener su dulce comunión. El Espíritu Santo que viene a vivir en nuestro corazón clama “Padre Mío” y es El quien nos da las instrucciones para vivir a cada momento y en todo lugar. Nuestras alegrías o tristezas, triunfos o fracasos, necesidades o expresiones de gratitud y adoración son comunicadas a Dios por medio de la oración y esto nos trae desarrollo espiritual, genera fe para creer las promesas de Dios e interceder por las necesidades de los demás.
  1. ¿Qué es la oración? Es una conversación abierta y sincera con nuestro Padre, con nuestro amigo Jesús. Es el medio más seguro para tocar la eternidad y sentir el amor de Dios y su paz que sobrepasa todo entendimiento. Le hablamos a Dios y El nos habla, por la respuesta a nuestras peticiones sabemos que siempre nos oye.
  2. ¿Por qué orar? Por medio de la oración nos convertimos en hijos de Dios al aceptar a Cristo Jesús como Señor de nuestra vida. Nuestra naturaleza ahora es nueva, como hijos necesitamos hablar con Dios y tener su dulce comunión. El Espíritu Santo que viene a vivir en nuestro corazón clama “Padre Mío” y es El quien nos da las instrucciones para vivir a cada momento y en todo lugar. Nuestras alegrías o tristezas, triunfos o fracasos, necesidades o expresiones de gratitud y adoración son comunicadas a Dios por medio de la oración y esto nos trae desarrollo espiritual, genera fe para creer las promesas de Dios e interceder por las necesidades de los demás.
  3. ¿Cuál es el poder de la oración? Es el poder de Dios para cumplir su Palabra y sus promesas. Fue Dios quien dijo: “Clama a mí y yo te responderé”. Fue Jesús quien dijo: “… Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre Yo lo haré…” “La oración de fe sanará al enfermo y si hubiere cometido pecados le serán perdonados”. No hay limitaciones humanas, materiales, ni espirituales que se resistan ante el poder de la oración que mueve la mano de Dios como respuesta.
  4. ¿Cómo orar? Con un corazón contrito y humillado decía David el salmista, pues con esta actitud Dios no desprecia a nadie y atiende al que le busca. Humillado significa reconociendo su condición de imperfección humana y contrito por el pesar que produce entrar ante la presencia de un Dios Santo, Justo y Perfecto. Oramos con el entendimiento, es decir, con nuestras propias palabras y las que recordemos de la Biblia. También podemos orar en el Espíritu, es decir, orando en el idioma del Espíritu en otras lenguas de manera sobrenatural.
  5. ¿A quién debo orar? Jesús dijo claramente: “Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre Yo lo haré” por consiguiente, oramos al Padre en el nombre de Jesús por el poder del Espíritu Santo que vive en nosotros y actúa por nuestro medio haciendo la voluntad de Dios.
  6. ¿La oración ha cambiado? El manual de Dios está claro, “el cielo y la tierra pasarán más mis palabras no pasarán”. El modelo que Jesús nos dejó sigue vigente y ahora quizá cambian las circunstancias, los medios de comunicación, los distractores de la vida, pero la oración sigue siendo, más que nunca, una prioridad que todos debemos poner por delante.
  7. ¿Cuáles son los cambios más sobresalientes? Básicamente la forma que ha tomado la oración ante el crecimiento de la iglesia en este siglo. La oración masiva intercediendo por las naciones en plazas públicas, centros de gobierno, lugares altos de las grandes capitales del mundo. La oración masiva ha cambiado la historia de las naciones, los sistemas de gobierno y las fuentes de riqueza para el desarrollo de las comunidades alrededor del mundo. Este tipo de oración conecta al mundo cristiano por los medios de comunicación y establece enlaces vía Internet, radio o televisión para interceder por personas, movimientos y todo tipo de necesidad. Las personas reciben sanidad, reciben respuestas a sus peticiones a través de la radio, la televisión o un medio grabado vídeo, disco compacto o casete.
  8. ¿Cómo enseñarle a un niño a orar? Con el ejemplo en primer lugar. Si sus padres oran con el antes de acostarse, antes de comer, antes de salir de casa, durante devocionales o en reuniones de la iglesia, el niño sabrá que es importante hablar con Dios. La reverencia y la fe son formativas cuando se practica consistentemente. Le enseñamos con palabras sencillas y le damos la oportunidad de orar en voz alta en momentos de familia, luego en público. Lo importante es enseñarle a confiar totalmente en Dios para que pueda dirigirse a El por sí mismo en todo tiempo y en toda ocasión.
  9. ¿Qué hacer para que la juventud ore? ORAR. Nadie puede provocar cambios espirituales sin el poder de la oración. Si nuestros jóvenes no oran, es porque están rodeados de hombres religiosos, sin vida de oración. Una generación que ora modela un estilo de vida a la generación emergente, sean jóvenes o niños. Por favor, alguien que ore, sea anciano, adulto maduro, joven o niño, hombres y mujeres sin limitación de edad.
  10. ¿Cuáles son las mayores dificultades o excusas para que la gente no ore? Las mismas que he tenido yo. Excusas tan creativas y nuevas como se me fue el día, no tuve tiempo, no tengo el hábito, no es mi fuerte lo mío es la alabanza, no tengo la carga de la intercesión etc. La oración no es una opción para el cristiano, es una obligación de consecuencias carnales o espirituales, pero siempre habrá resultados por haber orado o por dejar de orar.
  11. ¿Cómo vencer esas dificultades? Orando en todo tiempo, en todo lugar, en toda ocasión, en cada suspiro, en cada respiración, en un lugar apartado y secreto, con la luz apagada o encendida, con los ojos abiertos o cerrados, orando ahora, porque después es cuento. Deja que te miren hablar solo, tu secreto es que no hablas solo, hablas con tu Padre que está en lo cielos.
  12. ¿Cuál es la diferencia entre orar e interceder y cuáles son sus beneficios? Podría haber muchas diferencias, la más importante, oramos para comunicarnos con Dios y escuchar su voz cuando nos habla también. Intercedemos pidiendo por necesidades de otros, por resultados espirituales en eventos, empresas o negocios específicos. La intercesión es intensiva, ruega, suplica, toma la carga ajena y la hace propia, sufre como si la angustia por la respuesta le asfixia y no tiene otra opción más que insistir ante el trono de Dios hasta ver la respuesta.

 

 
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