New! Verbo Brazil's Website, Click here
Misiones Guatemaltecos Trabajan Fuerte en Costa Rica Imprimir E-Mail
escrito por Carlos Flores   
jueves, 12 de abril de 2007

Después de varios años de servir en las iglesias Verbo de Guatemala, mi esposa y yo sentimos un llamado para ir de misioneros a Costa Rica a mediados del año 97. En un viaje exploratorio durante el mes de agosto de ese año, descubrimos que era una tierra fértil para plantar.
Durante nuestra segunda visita, realizada varios meses después, nos encontramos con una familia guatemalteca que estaba estudiando en la universidad local. Nos organizamos con ellos y algunas otras familias que conocimos para realizar un pequeño estudio bíblico en un hogar y les prometimos que regresaríamos lo más pronto posible.

Después de varios años de servir en las iglesias Verbo de Guatemala, mi esposa y yo sentimos un llamado para ir de misioneros a Costa Rica a mediados del año 97. En un viaje exploratorio durante el mes de agosto de ese año, descubrimos que era una tierra fértil para plantar.
Durante nuestra segunda visita, realizada varios meses después, nos encontramos con una familia guatemalteca que estaba estudiando en la universidad local. Nos organizamos con ellos y algunas otras familias que conocimos para realizar un pequeño estudio bíblico en un hogar y les prometimos que regresaríamos lo más pronto posible.
En octubre del año 98, mi esposa, hija y yo nos mudamos a Heredia, un suburbio de la capital de San José. Casi al mismo tiempo, una familia que había sido parte de Verbo New Orleáns y Verbo El Salvador, se mudó a Costa Rica debido a un cambio de trabajo. Con la ayuda de ellos, comenzamos con dos grupos en el hogar. En un mes encontramos un local para reunirnos y con 18 personas comenzamos los servicios dominicales.
Dos meses más tarde, ahora con 50 creyentes, nos tuvimos que mudar a otro local más grande, en donde permanecimos hasta los inicios del año 2002. En ese entonces, por razones estratégicas nos mudamos a nuestro actual edificio en el pueblo de Moravia.

A pesar de que la iglesia creció rápidamente al inicio, hemos sufrido de muchos altibajos: El acceso dificultoso a nuestra primera oficina y que el salón de reuniones limitaba el crecimiento. Tuvimos la necesidad de adaptarnos a la cultura costarricense, la cuál es muy diferente que la del resto de países de Centroamérica, esto es debido a su alto estilo de vida e influencia extranjera.

Finalmente, nuestro énfasis en discipulado y enseñanza participativa eran conceptos extraños para una nación sumida en el catolicismo o protestantismo tradicional. Las personas encontraban muy dificultoso el aceptar que todos los creyentes – no sólo el pastor – eran responsables de cuidar de las necesidades de la iglesia.

En los últimos dos años, sin embargo, el Señor ha traído nuevos miembros interesados en imitar la naturaleza de siervo del Redentor. Ellos nos han ayudado a comenzar cuatro grupos en los hogares, seminarios de matrimonios, dos grupos de mujeres y otros servicios.

Nuestro último proyecto es una segunda iglesia ubicada en El Coyol, a 20 millas de San José, en donde los habitantes nos han pedido que les demos soporte espiritual. Por favor oren por nosotros para que Dios nos dé una gran cosecha.

 
< Anterior   Siguiente >